Teresa Blanco

 

 Devenir.  Poemas.

      De nuevo, amor, me hirieron

            tus palabras. De nuevo, amor,

            yo puse mi silencio como espada.

            Caminé hacia adentro, te di la espalda.

            Sentí mi corazón; creí que se apagaba.

            Me miré:  rimmel y rouge

            palpé mi corazón uniéndome al latido,

            traté de nuevo: rimmel - ruch

            y me di cuenta que era pintarrajear

            lo que el dolor me tenía esculpido.

            Mejor soñar. Soñar. Soñar ausente.

            Tapados los oídos; sumida en mis palabras

            en ésas que me habitan, que nunca juntos

            que nunca tú y yo habitamos.

            Soñar. Soñar no cuesta nada,

            es como caminar en soledades,

            sin proferir ni poder escuchar

            ni una sola palabra dicha en lengua amarga.

            Soñar. Creyendo. Taparse los oídos.

            Sentirse tan distante con los ojos cerrados.

            Tener mi propia playa en un mar de palabras.

            Dejar pasar el tiempo, vuelta la espalda

            sin rimmel y sin rouge,

            con mi cara lavada

            escoger las palabras, las que quiero,

            escucharlas en mi alma. Jugueteando en mi playa

            repetirlas mañana. De nuevo, amor.

            Repetirlas. De nuevo, amor.


UNA GOTA DEL CIELO
SE SUJETA
EN EL QUILLAY


Los zapatos
me molestan
me molestan.
Es igual al sentimiento que va
llenando el hueco de mi pecho.
Me atormenta,
me inquieta.
¿no me engañan mis sentidos?
¿ es real lo que sucede?
lo imagino
de seguro, lo imagino.
Me descalzo.
Estoy sintiéndolo en mis plantas
Voy buscando
voy buscando
ese qué que no atormenta,
ese cielo que no tengo.
Voy corriendo
y no me importa
si las ramas se dan cuenta
de la lucha que sostengo.
¿Es conmigo?
¿con mi alma?
¿y mi cuerpo, no es lo mismo?,
Y el sauce que se mece tiene frío.
Eso me hiere.
Es un frío que se escurre y
me atormenta.
Me atormenta.
¿no me atrae?
Yo soy ésta.
Vengo acá
y me hace daño la aspereza
de este valle delirante.
¿No es mejor que haya una entrega?
Y aspirando
aspirando
sé mi amante, le susurro
al hundirme
al entregarme
al confundirme
en la caricia de su tierra calcinante. TB

 


Hay palabras que me pierden
que me dejan despierta
y amanezco sonámbula
como una fruta seca,
mordiéndola rabiosa.
Hay un río de lava
que me aleja del alma
del mundo.
Un perro que me ladra
tiene por ojo un túnel.
En un montón de huesos
me muevo gimoteando
y los huesos se alzan
como enormes gigantes
a rasguñar el cielo.
Gigantes
que me gritan y grito
gritamos,
zapateando en el suelo

esa palabra angustia

que viene

y me quita el sueño

(TB)


Párate, párate
mundo fiero y cruel,
párate
que en tu girar masticas
los sueños de los hombres
y los dejas hambrientos,
las ilusiones rotas, rotas
los corazones sedientos
y las almas asfixiadas,
sin dejarlas siquiera
abrir una ventana.
Párate, párate
que las olas en el mar
están patas arriba
¡embravecidas!
Voy a escaparme
voy a escaparme de tus remiendos,
de tus latidos y palpitaciones.

Voy a bajarme,
voy a bajarme en esta vuelta,
en la esquina del colmo del vacío.
¡Párate mundo aglomerado!
¡Párate!
¡Párate engominado mundo !
¡Párate!
que, que si no quieres parar,
voy a
voy a cerrar los ojos
hasta quedarme inmersa
en el vacío.
¡Párate!(TB)